"Psicólogos del Bienestar"

El concepto de bienestar tiene cuatro principales significados o acepciones o líneas de desarrollo :
– el primero se refiere al ámbito físico : El bienestar físico puede definirse como la sensación de tener una buena salud fisiológica general, o sea, poder satisfacer razonablemente bien las necesidades primordiales del propio cuerpo y de lo que el mismo permite realizar.11
— el segundo se refiere al ámbito psicológico o mental : El bienestar psicológico es resultado de una evaluación personal y subjetiva, la que puede provenir de percepciones o satisfacciones diversas, en lo financiero, en lo profesional, en lo sentimental, pero también en la percepción directa e indirecta que no se tienen disturbios mentales.12 13
— el tercero se refiere al ámbito emocional : El bienestar emocional se refiere a la habilidad de manejar las emociones, lo que no significa reprimirlas sino en sentirse cómodo al manifestarlas, y hacerlo de forma apropiada. Una realidad es que las personas con capacidad para resolver los conflictos y las tensiones, y saber transitar por los transes dolorosos o penosos, además tienen la flexibilidad suficiente como para disfrutar más de la vida.14
— el cuarto se refiere al ámbito social : Esta noción fundamentalmente surgió en respuesta a la llamada “cuestión social”, la que fundamentalmente se inició en el siglo XIX, debido a los sufrimientos de la clase trabajadora a consecuencia de la revolución industrial.15 En su momento se hicieron eco de este asunto, intelectuales, políticos y religiosos. En opinión de Rudolf Virchow 16 por ejemplo, el ejercicio de la política no es más que hacer medicina a gran escala, pues las condiciones laborales, sanitarias, e incluso económicas, repercuten mucho sobre la salud general de la población. La Doctrina Social de la Iglesia abordó de lleno esta cuestión a partir de León XIII y su encíclica “Rerum Novarum” (1891),17 así como con Pío XI y sus encíclicas “Quadragesimo Anno” (1931)18 y “Divini Redemptoris” (1937),19 y es así que se establecieron los principios rectores del enfoque cristiano en relación a lo social, lo que incluye la dignidad de la persona por sobre cualquier otro aspecto, y la necesidad de reforzar el bien común.La noción general de malestar con frecuencia es presentada como la situación opuesta a bienestar.